Hoy viernes ha entrado oficialmente en vigor la nueva ley contra la multirreincidencia tras su publicación en el BOE. La norma endurece significativamente el Código Penal, permitiendo castigar con hasta tres años de prisión el robo de teléfonos móviles. Además, se refuerzan las penas para quienes reincidan en hurtos leves o estafas de cuantía inferior a 400 euros, siempre que el autor acumule al menos tres condenas previas por delitos similares.
La reforma, que contó con un amplio consenso parlamentario, otorga a los juzgados nuevas herramientas para aplicar medidas cautelares, como la prohibición de acceso a determinados lugares. Asimismo, la ley legitima a los ayuntamientos para ejercer la acción penal en casos de hurto y tipifica como delito el ‘petaqueo’ o suministro de combustible a narcolanchas. También se agravan las sanciones por fraude eléctrico vinculado a cultivos de marihuana en interiores, buscando atajar una problemática creciente en los barrios.





























