Se investiga el derribo nocturno de la cruz de Morkaiku en Elgoibar

El Ayuntamiento de Elgoibar informó ayer martes del derribo de la cruz de Morkaiku, acontecido durante la noche anterior. La Policía Local y la Ertzaintza han abierto una investigación para esclarecer lo sucedido después de localizar dos vehículos que transportaban material con el que presuntamente se habría provocado la caída de la estructura. Las autoridades trabajan ahora para depurar responsabilidades.

El Consistorio recordó que lleva años impulsando políticas de memoria histórica y democrática, con especial atención a los hechos de la Guerra Civil y la dictadura franquista. En ese contexto, la intención municipal nunca ha sido eliminar la cruz, sino resignificarla: se retiró el antiguo letrero franquista y se dejó como un elemento vacío, testigo de la época y recuerdo de las víctimas.

Siguiendo criterios técnicos de expertos en memoria, el Ayuntamiento subraya que la mejor forma de integrar este elemento en el relato democrático local no pasa por su derribo. Por ello, se planteó la instalación de un panel explicativo que contextualizara su origen y permitiera incorporarla a la Ruta de la Memoria, un itinerario que busca recuperar y difundir la historia y las vulneraciones de derechos humanos ocurridas en Elgoibar. La propuesta se ha trabajado en la mesa de convivencia, escuchando a todas las formaciones y a especialistas en la materia.

La corporación recuerda que la cruz, situada frente a las fosas de Zirardamendi, ayuda a visualizar la magnitud del horror de la Guerra Civil y el carácter totalitario del franquismo, aunque su simbolismo original ha quedado desactivado con el tiempo. Hoy, subrayan, la ciudadanía la identifica sobre todo con el montañismo y como un elemento más del paisaje local.

La práctica de resignificar o «desactivar» monumentos incómodos es habitual a nivel internacional, y en Euskadi existen precedentes como la cruz de Saibigain. Elgoibar afirma haber seguido las recomendaciones del Gobierno Vasco y de la Comisión Técnica creada en 2012 para la retirada de simbología franquista: en su día ya se eliminaron todos los elementos que exaltaban la victoria franquista en Morkaiku.

El Ayuntamiento destacó también su compromiso continuado con la memoria democrática, recordando el homenaje que cada penúltimo domingo de septiembre se rinde en Zirardamendi a gudaris y milicianos. En la cima, una pequeña cruz de hierro honra desde los años 50 a quienes combatieron allí, y junto a la de Morkaiku conformaba un conjunto para comprender lo ocurrido en aquel frente.

El Consistorio subraya que su objetivo sigue siendo el mismo: preservar la memoria, retirar la simbología franquista y dotar a los elementos patrimoniales de su significado histórico en favor de una comprensión democrática del pasado.