El Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha puesto en marcha las obras del nuevo bidegorri de Legazpi, una actuación estratégica que permitirá completar un tramo clave del eje ciclista del Urola y mejorar de forma notable la seguridad de peatones y ciclistas entre Legazpi y Urretxu. El inicio de los trabajos ha contado con la presencia del diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, junto al alcalde de Legazpi, Eric Gálvez, y representantes municipales.
La intervención, con un presupuesto de 660.177 euros y un plazo de ejecución de cinco meses, está financiada por la Diputación y cofinanciada con fondos europeos FEDER. El proyecto se desarrollará a lo largo de 774 metros y sustituirá un trazado actual que discurre por un entorno ferroviario y zonas de uso privado, donde se habían detectado problemas de seguridad y convivencia.
El nuevo itinerario se apoyará en el tramo ya existente en la urbanización Bellota-GSB y avanzará en paralelo a la carretera GI-2630 mediante una acera bici bidireccional, sobreelevada y protegida por una barandilla, con un ancho aproximado de 2,20 metros. Además de mejorar la movilidad activa, las obras incluyen actuaciones en saneamiento, abastecimiento, drenaje, alumbrado, ampliación de pasos peatonales y ciclistas, adecuación de una parada de autobús y creación de nuevas zonas verdes.
Durante el acto, Asensio ha remarcado que “esta actuación refuerza la movilidad sostenible y la seguridad vial, y responde a una demanda histórica de las personas usuarias del bidegorri. Invertir en infraestructuras seguras para peatones y ciclistas es apostar por un modelo de movilidad más saludable, más justo y más respetuoso con el entorno”. También ha señalado que “este proyecto no es solo una obra local, sino una pieza clave para completar la red ciclista del Urola y avanzar hacia una movilidad más segura y sostenible entre municipios”, y ha añadido que “estamos eliminando un punto peligroso, y ofreciendo una alternativa real para quienes se mueven a pie o en bicicleta”. En la misma línea, ha subrayado que “invertir en bidegorris es invertir en salud, en seguridad y en cohesión territorial”, destacando que estas actuaciones ayudan a reducir el uso del vehículo privado y a avanzar hacia un modelo de movilidad “más justo, más limpio y más adaptado a las necesidades reales de la ciudadanía”.






























