La Ertzaintza ha abierto diligencias contra un varón de 29 años acusado de una serie de delitos cometidos en un establecimiento hotelero de la capital guipuzcoana. El sospechoso fue localizado el pasado martes tras ser identificado como el presunto autor del robo de varios televisores en días anteriores. Según la investigación, el joven no solo sustrajo los dispositivos, sino que además usurpó el uso de tres habitaciones que se encontraban cerradas al público por reformas, donde se instaló ilegalmente, consumió productos de los minibares y causó diversos desperfectos en las paredes al arrancar los aparatos.
Tras ser interceptado por las patrullas personadas en el lugar, el implicado admitió los hechos y confesó haber vendido los televisores a terceros. Gracias a esta declaración, los agentes pudieron localizar a otros tres jóvenes, de entre 19 y 22 años, quienes habrían adquirido los dispositivos a sabiendas de su procedencia ilícita. La policía autonómica ha procedido a la recuperación de los terminales y a su devolución a los responsables del hotel, mientras que los compradores han quedado imputados por un presunto delito de receptación.
El principal investigado se enfrenta ahora a cargos por hurto, daños y usurpación. Por su parte, los otros tres implicados también han sido citados para dar cuenta de sus actos ante la autoridad judicial. Los cuatro jóvenes, todos ellos de nacionalidad española, permanecen a la espera de ser requeridos por el juzgado correspondiente tras el cierre de este operativo policial que ha permitido esclarecer el origen de los robos y los destrozos en el complejo hotelero donostiarra.





























