La circulación en la carretera GI-636 a su paso por Irun se restableció ayer tras una jornada de complicaciones para los conductores. El tramo comprendido entre los barrios de Behobia y Artia permaneció clausurado durante varias horas debido a la caída de un tilo de grandes dimensiones sobre la calzada. El incidente, originado por las intensas rachas de viento que azotaron la zona, obligó a las autoridades a cortar el tráfico de forma inmediata para garantizar la seguridad de los usuarios y permitir el acceso de los equipos de limpieza.
Para solucionar la obstrucción, los servicios de mantenimiento trabajaron en la tala y retirada completa del ejemplar, que bloqueaba totalmente el paso. Tras las labores de despeje de la vía, la carretera fue reabierta al tráfico y el flujo de vehículos recuperó la fluidez habitual a lo largo de la misma tarde de ayer. Los técnicos municipales supervisaron el área afectada para asegurar que no existieran otros elementos en los márgenes de la calzada que pudieran suponer un riesgo inminente.
Este suceso se enmarcó en un episodio de meteorología adversa que mantuvo en alerta a los servicios de emergencia de la comarca del Bidasoa durante todo el día. Aunque el desprendimiento del árbol no causó daños personales ni materiales de gravedad, sí generó retenciones puntuales en uno de los ejes principales de la localidad. Con la retirada del obstáculo, la conexión entre Behobia y Artia quedó plenamente operativa antes de finalizar el día.





























