Gipuzkoa estrenará antes de verano un sistema de autotoma para el cribado de cáncer de cérvix

Osakidetza pondrá en marcha de forma inminente un proyecto piloto en las comarcas de Donostialdea y Tolosaldea para facilitar la detección del virus del papiloma humano (VPH). Esta iniciativa pionera permitirá que unas 1.500 mujeres mayores de 30 años, que hasta ahora no habían participado en los programas de prevención, puedan recoger su propia muestra de forma privada y sencilla en sus hogares. El objetivo principal es eliminar barreras como la falta de tiempo o la incomodidad de acudir a una consulta presencial, incrementando así la participación en un programa que puede prevenir hasta el 80% de los casos de cáncer de cuello de útero.

El procedimiento consistirá en el envío al domicilio de una carta personalizada acompañada de un kit completo que incluye un hisopo, un tubo estéril y las instrucciones necesarias. Según el Departamento de Salud, se trata de una técnica indolora y validada científicamente con la misma fiabilidad que la prueba realizada por un profesional sanitario. Una vez que la interesada recoja la muestra en su casa, solo tendrá que entregarla en su centro de salud habitual, recibiendo posteriormente los resultados a través de un mensaje SMS o una llamada telefónica.

Este pilotaje en territorio guipuzcoano tendrá una duración inicial de tres meses antes de extenderse al resto de la red sanitaria vasca. La importancia de esta medida radica en que el 60% de los casos de cáncer de cérvix detectados en Euskadi se dan en mujeres que no seguían el programa de cribado adecuadamente. Con la autotoma, Osakidetza busca identificar lesiones premalignas antes de que evolucionen a tumor, mejorando drásticamente el pronóstico y la calidad de vida de las pacientes mediante una detección en fases muy iniciales.