La colaboración policial logra reducir la delincuencia en Donostia un 5% durante el último año

La estrategia de cooperación entre la Ertzaintza y la Guardia Municipal ha consolidado a San Sebastián como una ciudad más segura, logrando una disminución del 5,18% en la cifra global de delitos presenciales durante 2025. Este balance positivo se ha dado a conocer tras la Comisión de Coordinación de Seguridad celebrada en la sede de Morlans con la presencia del consejero de Seguridad, Bingen Zupiria. Los responsables institucionales han puesto en valor hitos como las patrullas conjuntas y el futuro proyecto de la comisaría compartida de Egia como claves de este éxito operativo.

El análisis pormenorizado de los datos refleja un descenso especialmente significativo en los delitos que más afectan a la percepción de seguridad ciudadana. Los hurtos, que representan la modalidad más común, han caído un 10%, mientras que los robos con fuerza han experimentado una bajada del 6,5%. Destaca también el desplome de los robos de vehículos, que se han reducido en casi una cuarta parte respecto al ejercicio anterior. En conjunto, los delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico han pasado de 12.143 a 11.183 casos, confirmando la eficacia de la presencia policial coordinada en las calles.

En el ámbito de la protección personal, el balance arroja una noticia muy favorable con un descenso del 25,9% en la categoría global de delitos contra las personas. Asimismo, dentro del apartado de la libertad sexual, las agresiones sexuales se han reducido un 2,8%, si bien el cómputo global de este bloque sube ligeramente debido a la mayor denuncia de otras infracciones menores. Como contrapunto y reflejo de una tendencia global, la ciberdelincuencia ha crecido un 16%, lo que marca uno de los retos prioritarios para la Euskal Polizia de cara a los próximos meses.

El encuentro ha servido para reafirmar un modelo de seguridad «pionero» basado en la suma de capacidades de ambos cuerpos. Según han destacado las autoridades, los resultados de 2025 demuestran que la integración de recursos y la formación compartida no solo optimizan el trabajo policial, sino que se traducen en una mejora directa de la convivencia. De cara al futuro, el objetivo es profundizar en este sistema de «Policía Vasca unificada» para seguir reduciendo las tasas de criminalidad y dar respuesta a los nuevos desafíos digitales.