El consorcio de inversores vasco recupera Ayesa Digital por 480 millones de euros y mantiene su sede en Donostia

El consorcio formado por Indar Kartera, BBK, Vital y Teknei ha cerrado este martes de forma definitiva la compra de Ayesa Digital (la antigua Ibermática) por un importe total de 480 millones de euros. La operación, que se pactó inicialmente el último día de 2025, ha recibido ya todas las autorizaciones necesarias, permitiendo que la tecnológica de soluciones digitales avanzadas inicie una nueva etapa bajo control de capital vasco y manteniendo su sede central en la capital guipuzcoana.

La nueva estructura directiva contará con figuras de peso en el tejido empresarial del territorio. Iñigo Ucín, expresidente de la Corporación Mondragon, se incorporará como presidente no ejecutivo, aportando su dilatada experiencia en la gestión industrial y cooperativa. Por su parte, el cargo de consejero delegado lo asumirá Manuel Baraza, un directivo con más de 25 años de trayectoria vinculado a la firma, tanto en su etapa como Ibermática como tras su integración en la ingeniería andaluza Ayesa. Ambos nombramientos serán ratificados en el consejo de administración previsto para mediados de este mes de abril.

En el proceso de adquisición, que se ha prolongado durante tres meses, destaca la incorporación de la Fundación Vital al grupo inversor el pasado febrero, mientras que finalmente Kutxa ha quedado fuera del consorcio. Esta operación supone un movimiento estratégico para el arraigo de centros de decisión en Euskadi, asegurando la continuidad de una de las principales proveedoras de servicios digitales en un sector clave para la competitividad del tejido empresarial europeo.

Según han manifestado los inversores a través de un comunicado, esta adquisición marca el comienzo de una fase de expansión con el objetivo de consolidar a la compañía como un referente internacional en transformación digital. La apuesta decidida por las soluciones tecnológicas avanzadas se alinea con la estrategia de fortalecer sectores de alto crecimiento y valor añadido, garantizando que una infraestructura digital crítica permanezca vinculada al ecosistema económico vasco.