El tejido emprendedor de Gipuzkoa atraviesa una etapa de fragilidad tras confirmarse la desaparición de 3.294 trabajadores por cuenta propia en los últimos diez años. Según los registros de la Seguridad Social, el territorio ha pasado de contar con 67.624 cotizantes en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en 2012 a los 64.330 actuales. Esta tendencia a la baja refleja las crecientes dificultades que enfrenta el sector para mantener la persiana subida ante el aumento de los costes y la presión fiscal.
En respuesta a esta situación, las movilizaciones del colectivo se han intensificado en los últimos meses, con protestas que exigen cambios estructurales para garantizar la viabilidad de los pequeños negocios. Una de las principales reivindicaciones históricas ha cristalizado recientemente en el Congreso con la aprobación del «IVA franquiciado». Esta medida permitirá que aquellos profesionales que facturen menos de 85.000 euros anuales queden exentos de declarar este impuesto, reduciendo significativamente su carga burocrática y financiera.
A pesar de este avance, las asociaciones del sector en Gipuzkoa advierten de que la medida debe acompañarse de políticas locales que frenen el cierre de comercios y talleres. El descenso sostenido de autónomos no solo afecta a la economía directa, sino que pone en riesgo el relevo generacional en actividades fundamentales para la cohesión de los barrios y municipios guipuzcoanos. El colectivo mantiene su calendario de reivindicaciones para lograr una protección social equiparable a la de los trabajadores por cuenta ajena.






























