El parque de Aitamarren de Zegama es un nuevo refugio climático gracias a la mejora realizada por el Departamento de Sostenibilidad

El Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha inaugurado en Zegama el proyecto de naturalización y mejora de la funcionalidad ecológica del parque de Aitamarren, una actuación orientada a reforzar la biodiversidad, mejorar el paisaje urbano y avanzar en la adaptación de los municipios al cambio climático mediante soluciones basadas en la naturaleza.

En la inauguración han participado el diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, y el alcalde de Zegama, Iker Zubeldia, quienes han visitado el parque tras la finalización de las obras desarrolladas en la zona norte de este espacio verde urbano.

El parque de Aitamarren, con una superficie de 3.830 metros cuadrados, forma parte de la red de infraestructuras verdes de Gipuzkoa y se incorpora a la red de refugios climáticos impulsada por el Departamento de Sostenibilidad y la Fundación Naturklima. Este espacio contribuirá a ofrecer a la ciudadanía un entorno más fresco, natural y confortable frente a los episodios de calor extremo, al tiempo que mantiene su función como lugar de encuentro, paseo y ocio para vecinos y vecinas.

La actuación ha contado con una inversión total de 46.978,25 euros. Los trabajos han sido ejecutados por la empresa Parques y Jardines de Abadiano S.A., bajo la dirección de obra de AR Consultores en Medio Ambiente S.L., y se han desarrollado en un plazo de tres semanas.

Naturaleza y adaptación climática en el entorno urbano

El proyecto mantiene el arbolado histórico existente en el parque —abetos, robles, fresnos o cedros centenarios, entre otros— y prevé su sustitución progresiva por especies autóctonas a medida que finalice su ciclo vital. Además, se han conservado los tocones procedentes de árboles muertos o deteriorados para favorecer la creación de hábitats naturales que sirven de refugio para hongos, insectos y otras especies beneficiosas para el ecosistema.

Uno de los principales objetivos de la intervención ha sido transformar el modelo de jardinería convencional en un espacio más sostenible y resiliente. Para ello, se ha sustituido la cobertura de corteza de pino por un sustrato natural y se ha apostado por la creación de praderas naturales frente al césped tradicional, reduciendo así las necesidades de agua, siega y productos químicos.

La intervención ha incluido también la siembra de especies herbáceas y florales propias de las praderas locales, así como la plantación de plantas vivaces y arbustos autóctonos que permiten mantener la floración durante distintas épocas del año y favorecerán la actividad de insectos polinizadores y aves.

Entre las especies incorporadas destacan brezos, eléboros, lirios, narcisos, tejos y abedules, configurando un espacio verde más diverso y adaptado a las condiciones climáticas actuales.

Durante la visita, José Ignacio Asensio ha destacado que “la adaptación al cambio climático también se construye desde lo local, recuperando y naturalizando espacios urbanos para convertirlos en lugares más saludables, frescos y resilientes”. Asimismo, ha subrayado que “la red de refugios climáticos de Gipuzkoa permite que cada vez más municipios dispongan de espacios preparados para proteger a la ciudadanía frente al aumento de las temperaturas y mejorar su calidad de vida”.