Con la llegada de la temporada estival, la Ertzaintza ha lanzado un aviso preventivo para alertar sobre el repunte de los hurtos cometidos mediante la técnica conocida como el «abrazo cariñoso» o «abrazo solidario». Este tipo de delito se concentra especialmente durante las mañanas y las primeras horas de la tarde, momentos en los que las personas de avanzada edad —el principal objetivo de estas bandas— suelen pasear por la vía pública. Las autoridades señalan que el uso de ropa de manga corta en esta época del año deja al descubierto joyas, relojes y cadenas, lo que facilita la selección de las víctimas.
El perfil de quienes cometen estos hurtos corresponde fundamentalmente a mujeres de mediana edad integradas en bandas itinerantes que se desplazan de forma continua para evitar ser localizadas. Estas redes criminales operan con asiduidad en entornos concurridos como zonas comerciales, parques, inmediaciones de centros de salud, residencias o iglesias. El modus operandi se basa en abordar a los ancianos simulando ser familiares lejanos, conocidos de su entorno o simplemente pidiendo indicaciones para llegar a una dirección o solicitando empleo.
Una vez que logran generar confusión o ganarse una falsa confianza, las asaltantes se aproximan para abrazar efusivamente a la víctima, llegando en ocasiones a realizar proposiciones de índole sexual a los varones. Es en ese instante de contacto físico cuando, con gran destreza, les sustraen las pertenencias de valor sin que se den cuenta. Tras perpetrar el robo, las autoras huyen rápidamente del lugar en un vehículo que les espera en las inmediaciones, el cual suele estar conducido por un varón de la misma organización.




























