La diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, junto al responsable de la iniciativa GazteAkt, Telmo Segués, y el director general de Estrategia, Iosu Arraiz, han presentado las conclusiones de un exhaustivo proceso de escucha centrado en el bienestar emocional de los jóvenes del territorio. El estudio, basado en una encuesta a más de 2.000 personas, revela que el 88% de la juventud guipuzcoana considera que hablar de salud mental sigue siendo un tema tabú, mientras que las emociones predominantes en su día a día son el cansancio anímico (60%), la ansiedad (58%) y el estrés (52%).
Durante la presentación, Mendoza ha agradecido la implicación de los participantes y ha destacado que sus aportaciones permiten poner el foco en lo que realmente preocupa a la juventud, enmarcando el bienestar emocional como «uno de los grandes retos de esta legislatura». Al analizar los resultados, la diputada general ha subrayado que «el bienestar emocional está estrechamente ligado al entorno y a las condiciones de vida, y no solo a factores individuales». Asimismo, se ha mostrado interpelada por el dato de que «un 27% de las y los jóvenes afirma no tener a quién acudir cuando no se siente emocionalmente bien», una realidad que, según sus palabras, «interpela directamente a la comunidad en su conjunto».
Ante este escenario, Mendoza ha defendido firmemente que «este reto no se puede abordar desde la soledad o el individualismo», sino que «exige construir una comunidad fuerte, en la que las personas se sientan parte de algo, con espacios seguros y relaciones profundas y con significado». Tras recordar que «persona y comunidad son dos caras de una misma moneda», la Diputación ha anunciado herramientas concretas para hacer frente a esta situación, entre las que destaca la activación del programa Gipuzkoa Taldean.
Esta nueva convocatoria para el periodo 2026-2027 estará dotada con 300.000 euros y buscará impulsar proyectos innovadores y comunitarios que fomenten el bienestar emocional de la juventud desde una perspectiva preventiva. Las iniciativas se dirigirán preferentemente a menores de entre 12 y 17 años, buscando la colaboración con ayuntamientos y agentes locales para consolidar redes de apoyo que eviten el aislamiento de los jóvenes en el territorio.




























