Salud anuncia un plan piloto para que Osakidetza asuma los abortos voluntarios en la red pública

El Gobierno Vasco tiene previsto activar en otoño un proyecto experimental en Álava, Bizkaia y Gipuzkoa concebido para que la red de Osakidetza absorba de manera directa las interrupciones voluntarias del embarazo que actualmente se desvían a clínicas privadas. El consejero de Salud, Alberto Martínez, ha detallado ante el Parlamento Vasco que el pilotaje arrancará en octubre y priorizará los tratamientos en fases tempranas, específicamente en embarazos de menos de diez semanas. Esta medida busca dar cumplimiento al compromiso institucional de garantizar que todo el proceso asistencial se desarrolle en instalaciones del sector público.

La comparecencia del titular de Salud ha servido para aclarar la hoja de ruta del ejecutivo autonómico ante las preguntas de la oposición respecto a la externalización de este servicio. Según ha concretado el consejero, las directrices técnicas y organizativas están siendo perfiladas por una comisión de expertos de Osakidetza, con la perspectiva de expandir el servicio de forma gradual a todo el sistema una vez que se evalúe la eficacia de la fase piloto inicial. Hasta la fecha, las matronas de atención primaria realizan el asesoramiento, pero la intervención quirúrgica o farmacológica a petición de la usuaria se financia externamente.

Martínez ha recordado que el sistema público de salud ya se encarga de los abortos terapéuticos o de alta complejidad médica hasta la semana 22, extendiéndose el límite en supuestos excepcionales validados por profesionales. Con la nueva reforma estructural, el departamento pretende cambiar la dinámica de las intervenciones del primer tramo de gestación a demanda de la mujer para que dejen de ser derivadas a centros privados concertados, unificando progresivamente la cartera de servicios e integrándola por completo en las prestaciones ordinarias de la red pública de Osakidetza.