El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, ha afirmado que la Policía Nacional ha operado «por encima de sus funciones» al arrestar en la capital vizcaína a dos individuos imputados por agredir a un joven con la camiseta de la selección española. El responsable autonómico ha sostenido su postura recordando el pacto alcanzado en 1989 entre los Gobiernos vasco y central, instrumento normativo que consagra a la Ertzaintza como policía integral en el territorio autonómico y fija los límites de actuación de cada fuerza de seguridad.
La posición fijada por el consejero ha desencadenado una agria respuesta en el seno de la Policía Nacional, donde colectivos como la Confederación Española de Policía (CEP) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP) han expresado su profundo rechazo. Las centrales sindicales han reprochado a Zupiria su «frivolidad e irresponsabilidad», recriminándole que cuestione la labor de los agentes que persiguen un ataque violento en lugar de volcar el foco en los autores del delito.
En su réplica, las organizaciones policiales han defendido que el cuerpo estatal cuenta con plena competencia para atender denuncias, esclarecer hechos delictivos y remitir las actuaciones a la autoridad judicial sin requerir permisos del Gobierno Vasco. Por ello, han reclamado una rectificación inmediata al consejero y han pedido desvincular la gestión de la seguridad de cualquier disputa de índole política.






























