Los precios de los combustibles en el territorio guipuzcoano han alcanzado sus cotas más elevadas del ejercicio justo cuando se intensifican los desplazamientos por el arranque del mes estival. Los datos más recientes del Boletín Petrolero de la Unión Europea reflejan que el litro de gasolina se paga a una media de 1,742 euros, mientras que el gasóleo se sitúa en 1,867 euros. Esta evolución supone un incremento interanual del 27% en el caso del diésel y del 14,6% en el de la gasolina de 95 octanos, situando los costes en niveles no registrados desde el inicio del otoño de 2023.
El impacto económico directo para los conductores se traduce en un sobrecoste notable al repostar. Completar un tanque promedio de 55 litros de capacidad requiere desembolsar 22 euros adicionales respecto al mismo periodo del año anterior si el automóvil es de gasóleo, y 12 euros más en el supuesto de los vehículos propulsados por gasolina. El encarecimiento acumulado en las semanas recientes responde a la progresiva retirada de las deducciones públicas aplicadas previamente para amortiguar el encarecimiento de la energía.
En concreto, la entrada del presente mes ha traído consigo una minoración en la rebaja del tributo especial aplicado a los hidrocarburos, que ha pasado de 15 a 10 céntimos por litro, sumándose al restablecimiento del IVA habitual del 21% tras concluir la reducción temporal del 10%. La hoja de ruta institucional contempla recortar aún más esta bonificación a partir del próximo mes de septiembre, momento en el que el incentivo quedará fijado en solo cinco céntimos por litro.




























