Sostenibilidad lanza una guía para unificar la gestión ambiental y agilizar las licencias en los municipios de Gipuzkoa

El Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha presentado de forma oficial la nueva Guía para Actividades Clasificadas. Se trata de un recurso de carácter práctico concebido para los Ayuntamientos del territorio, diseñado con el propósito de optimizar los procesos de tramitación de las licencias de actividad económica y, de forma simultánea, intensificar los mecanismos de control y preservación del entorno natural en el ámbito local.

La puesta de largo del documento ha tenido lugar en la sala Gunea del palacio foral, en un encuentro técnico que ha congregado a cerca de treinta representantes y especialistas municipales de diversas localidades guipuzcoanas. Este manual surge de forma directa de las carencias y demandas identificadas por los propios trabajadores de la administración local, con la pretensión de asentar unos criterios compartidos que deriven en una gestión pública mucho más ágil y eficaz.

El diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, ha manifestado durante el acto que «proteger el medio ambiente y favorecer la actividad económica son dos objetivos plenamente compatibles cuando se cuenta con herramientas adecuadas y una buena coordinación institucional». En su intervención, el responsable foral ha remarcado que «esta guía es un ejemplo de cómo la colaboración entre instituciones puede traducirse en soluciones concretas para los Ayuntamientos y en una mayor seguridad jurídica para la ciudadanía y las empresas».

La relevancia de este manual radica en que la implantación de negocios e industrias puede acarrear repercusiones ambientales tales como afecciones sonoras, contaminación atmosférica, del suelo o hídrica, así como la generación de residuos, alterando potencialmente la salud pública. Con el marco normativo de la Ley de Administración Ambiental de Euskadi de 2021, la Diputación de Gipuzkoa vio ampliadas sus funciones hacia los suelos industrial y rural, habiendo gestionado desde entonces cerca de 200 solicitudes de informes técnicos sobre medidas correctoras.

El origen concreto del texto se remonta a un diagnóstico elaborado en 2024 sobre las actividades clasificadas en el territorio, el cual evidenció la urgencia de dotar a los técnicos locales de pautas homologadas. El documento resultante se divide en tres apartados clave: las verificaciones previas obligatorias a la evaluación del proyecto, las exigencias documentales mínimas de las propuestas y las pautas correctoras en materia de ruidos, vertidos y emisiones. El soporte es completamente digital y dinámico, permitiendo su actualización normativa en tiempo real.

Para concluir el acto, José Ignacio Asensio ha enfatizado el papel de los consistorios en esta materia, declarando que «los ayuntamientos son la primera puerta de entrada para muchas de estas tramitaciones y debemos acompañarlos con recursos, conocimiento y herramientas que les permitan desarrollar su labor con mayores garantías». A este respecto, el diputado ha sentenciado que «avanzar hacia un territorio más sostenible también pasa por dotar a nuestras administraciones locales de instrumentos modernos y compartidos que faciliten la toma de decisiones y mejoren la protección del medio ambiente».