El servicio público de salud vasco, Osakidetza, sigue consolidando su atractivo profesional tras registrar la incorporación activa de 119 facultativos en Medicina Familiar y Comunitaria un año después de finalizar su periodo de residencia. La cifra equivale al 112% de los 106 profesionales que concluyeron su instrucción en la red vasca en el verano de 2025, lo que demuestra la capacidad del sistema no solo para conservar el talento local, sino para captar médicos formados en otros puntos del Estado.
En concreto, la práctica totalidad de los egresados ha prestado servicios en la red pública autonómica desde su graduación, manteniéndose vinculados actualmente más del 96% de ellos. A esta bolsa de profesionales se han sumado 17 especialistas procedentes de otras comunidades autónomas. La gran mayoría de este colectivo, 85 médicos, desempeña sus funciones en la Atención Primaria, mientras que los 34 restantes cubren áreas como urgencias, emergencias, cuidados paliativos u hospitalización a domicilio.
De cara al curso 2026-2027, la Consejería de Salud reforzará esta línea estratégica con una oferta récord de 589 plazas de Formación Sanitaria Especializada, doce más que en el ejercicio anterior. La convocatoria dará prioridad a la Atención Primaria y a puestos de difícil cobertura, incluyendo 115 plazas para Medicina Familiar, 37 para Enfermería Familiar, 30 en Pediatría y 20 reservadas para la especialidad de Urgencias y Emergencias.
Territorialmente, la distribución de los futuros residentes abarcará 319 plazas en Bizkaia, 160 en Gipuzkoa y 110 en Álava, repartidas en los 17 centros docentes acreditados. Esta estrategia busca garantizar el relevo generacional ante el progresivo envejecimiento poblacional y se encuadra en las directrices fijadas dentro del Pacto Vasco de Salud.




























