Un juzgado de primera instancia de San Sebastián ha reconocido el derecho de una agente de la Ertzaintza a ser compensada económicamente tras resultar herida por la mordedura de un perro durante una actuación policial. La resolución estima la demanda civil presentada por los servicios jurídicos del sindicato Euspel y atribuye la responsabilidad del ataque a la propietaria del animal.
La sentencia, basada en lo dispuesto en el artículo 1905 del Código Civil, fija una indemnización de 1.365 euros, a la que se sumarán los intereses legales correspondientes.
El suceso se remonta al 18 de abril de 2024, cuando una patrulla acudió a una vivienda de la capital guipuzcoana tras una alerta de teleasistencia. Mientras los agentes permanecían en el rellano del inmueble ultimando la intervención, el perro se liberó de forma inesperada y mordió a la agente, provocándole heridas que precisaron atención sanitaria y varios días de baja laboral.





























