El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, ha comparecido este viernes en el Parlamento Vasco para hacer balance del «Plan de Acción Contra las Armas Blancas» y proponer un endurecimiento de la normativa vigente. Zupiria ha anunciado que el Gobierno Vasco solicitará al Ejecutivo central la modificación de la Ley de Seguridad Ciudadana y del Reglamento de Armas para lograr una prohibición total del porte de cualquier arma blanca en escenarios críticos. La propuesta busca vetar estos objetos específicamente en zonas de ocio nocturno, medios de transporte público y sus accesos, así como en espacios festivos o eventos con grandes aglomeraciones de personas.
Durante su intervención, el consejero ha argumentado que las herramientas legales actuales, heredadas de la etapa de 2015, son insuficientes para abordar la realidad actual. Zupiria ha recordado que el reglamento de 1993 permite ciertos tipos de navajas siempre que no superen los 11 centímetros de hoja, un margen que el departamento de Seguridad considera excesivo para la convivencia en espacios concurridos. «No es suficiente», ha sentenciado el consejero, subrayando que la intención es eliminar cualquier zona gris legal que permita portar objetos peligrosos en entornos de vulnerabilidad o masificación.
Los datos aportados por Seguridad respaldan la necesidad de este plan, que en sus tres años de vigencia —desde febrero de 2023 hasta enero de 2026— ha permitido a la Ertzaintza incautar un total de 5.171 armas blancas y 1.821 objetos peligrosos. En este periodo se han registrado más de 4.100 denuncias administrativas y 3.222 infracciones penales, unas cifras que para Zupiria reflejan la eficacia de las labores de inspección, pero también la persistencia del problema en las calles vascas. Según el consejero, el plan ha sido positivo para reducir delitos, pero el marco normativo debe evolucionar para garantizar un entorno público libre de riesgos.




























