La dirección del centro escolar Ekintza, ubicado en la capital guipuzcoana, ha tomado la determinación de interrumpir de forma inmediata las sesiones de educación afectivo-sexual dirigidas a alumnos de Primaria y Secundaria. Tras años de colaboración con la entidad especializada ‘Samurrak Aniztasuna’, el colegio ha detectado que el enfoque pedagógico de este curso no se ajustaba a los estándares requeridos. Según han detallado desde el propio centro, la metodología empleada en esta ocasión ha diferido significativamente de ediciones anteriores, lo que ha precipitado la cancelación de la actividad.
La medida se ha adoptado tras recibir diversas quejas por parte de las familias, quienes trasladaron a la asociación de padres y madres su malestar por el tipo de materiales utilizados en las aulas. Los progenitores de alumnos con edades comprendidas entre los 11 y los 15 años denunciaron el uso de un lenguaje inadecuado para su etapa de desarrollo. Además, algunos testimonios señalaron que se proyectaron vídeos con contenidos catalogados para mayores de edad, un hecho que la dirección ha considerado incompatible con los objetivos formativos del centro para esas franjas de edad.
Desde la ikastola se ha subrayado que, aunque la educación sexual sigue siendo un pilar importante en su proyecto educativo, es fundamental que los proveedores externos mantengan un rigor adecuado a la madurez de los estudiantes. Por ello, el centro ha decidido reevaluar el programa antes de continuar con este tipo de formación. La decisión ha generado un intenso debate interno sobre la supervisión de los talleres externos y la necesidad de garantizar que los contenidos impartidos por asociaciones especializadas respeten siempre la idoneidad pedagógica según el curso escolar.




























