Desde hoy, 27 de abril, y hasta el próximo domingo, la Ertzaintza reforzará la vigilancia en carretera mediante una campaña especial de controles preventivos de alcohol y sustancias estupefacientes. Esta iniciativa, desarrollada en colaboración con las policías locales, se enmarca en el calendario anual de vigilancia de tráfico para este 2026. El objetivo principal es reducir la siniestralidad vial, recordando que el año pasado el 5% de las pruebas realizadas en campañas similares resultaron positivas, lo que supuso la detección de 485 conductores en condiciones no aptas para circular.
Las autoridades recuerdan que someterse a estas pruebas es obligatorio para cualquier conductor que sea requerido en un control. La negativa a colaborar puede acarrear la imputación de un delito contra la seguridad vial. En el caso del alcohol, superar los 0,60 miligramos por aire espirado se considera delito, mientras que tasas inferiores conllevan sanciones administrativas que oscilan entre los 500 y 1.000 euros, además de la retirada de hasta 6 puntos del carné. Con estas medidas, se busca concienciar sobre el riesgo que supone el consumo de sustancias al volante para la seguridad de todos los usuarios.




























