Una rebaja media de 7 céntimos en apenas dos meses en el precio pagado por la leche ha encendido las alarmas en el sindicato agrario ENBA, que reclama con urgencia tarifas dignas y un marco de estabilidad. La central agropecuaria sostiene que estas variaciones no hacen sino agravar la situación de desamparo de unos profesionales que ya asumen remuneraciones inferiores a sus propios costes de producción, destruyendo directamente el margen de beneficio de sus granjas.
Representantes de ENBA han recalcado que, más allá de las fluctuaciones a corto plazo, lo que realmente necesita el sector primario para resultar atractivo es una perspectiva de certidumbre y rentabilidad sostenida. Las grandes oscilaciones del mercado dificultan el día a día de las explotaciones, afectando con especial severidad a los productores consolidados y a la juventud que da sus primeros pasos en la actividad. El sindicato concluye de forma tajante que la persistencia de esta tendencia a la baja terminará por asfixiar el tejido lácteo local y cerrar las puertas a su continuidad histórica.





























