El colectivo médico y facultativo arranca hoy lunes su quinta semana de huelga en protesta contra el anteproyecto del nuevo Estatuto Marco, aprobado recientemente por el Consejo de Ministros. Con este parón, los profesionales exigen una regulación propia para su sector. Esta será la última movilización programada hasta después del periodo estival, ya que los sindicatos han decidido suspender temporalmente las protestas durante julio y agosto por responsabilidad ante la compleja situación vacacional del sistema sanitario, aunque amenazan con retomar los paros en septiembre si no hay avances.
La huelga ya está pasando factura a la gestión sanitaria, provocando que la lista de espera para intervenciones quirúrgicas en Osakidetza se eleve hasta los 80 días, un incremento derivado directamente del conflicto y que no se ha podido frenar ni con el desvío de pacientes a clínicas concertadas. El consejero de Sanidad del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, se ha pronunciado al respecto criticando la postura del Ministerio de Sanidad, al que acusa de ignorar tanto a las comunidades autónomas como a los propios profesionales del sector.
Ante este escenario de bloqueo, Martínez ha hecho un llamamiento al consenso para sacar adelante la nueva ley. Asimismo, ha asegurado que el Servicio Vasco de Salud mantiene una postura dialogante y se muestra dispuesto a negociar mejoras internas que alivien el malestar de la plantilla. Entre los puntos clave que Osakidetza está dispuesta a abordar se encuentran la reforma del modelo de guardias, la optimización del sistema de libranzas y un mayor reconocimiento al desarrollo profesional de los facultativos.



























