El Servicio Vasco de Salud ha estructurado un plan de contingencia para los meses de verano con el fin de equilibrar el descanso vacacional de la plantilla y el funcionamiento de la red médica. La planificación busca amortiguar las alteraciones horarias en los ambulatorios, aprovechando la menor afluencia de usuarios que suele registrarse en esta época por el descenso de las infecciones respiratorias. Con esta estrategia, la corporación prevé contar con más puntos de atención operativos que durante el mismo periodo del año pasado.
Las estimaciones de la entidad indican que el 62% de las instalaciones —210 centros y consultorios— mantendrá su actividad habitual sin variaciones. En cambio, un 29,67% (100 centros) aplicará modificaciones en su jornada en algún momento del verano, una medida que consistirá esencialmente en adelantar el cierre de las 20:00 a las 17:00 horas. Por su parte, los cierres puntuales afectarán únicamente a un 8% de los consultorios (27 locales), lo que supone una reducción de diez centros clausurados respecto al verano anterior. Osakidetza aconseja verificar posibles variaciones consultando la web oficial o llamando directamente al centro de referencia.
Para paliar la escasez de sustitutos ante las vacaciones y las bajas médicas, se han puesto en marcha medidas orientadas a reforzar la contratación de personal. Entre las principales acciones destaca la incorporación de médicos residentes que finalizan su formación a principios del verano a través de un programa de fidelización, además de la adjudicación de plazas mediante la OPE de difícil cobertura, enfocada en estabilizar los turnos de tarde y las plazas en entornos rurales. La asistencia en estas fechas se apoyará también en los Puntos de Atención Continuada (PAC), los servicios de urgencias y las visitas a domicilio.



























