Una serie de graves incidentes registrados durante la jornada del sábado en tres municipios vascos se saldaron con la detención de catorce personas y diez agentes atendidos por lesiones de diversa consideración.
El episodio más convulso se produjo de madrugada en Eibar, donde la Ertzaintza y la Policía Local intervinieron en una trifulca dentro de un local de hostelería que dejó a un varón herido por arma blanca. Tras la detención de los dos presuntos agresores, allegados del apuñalado arremetieron contra los efectivos policiales, lo que obligó a emplear material de dotación y se saldó con el arresto de otras nueve personas por atentado a la autoridad. En este dispositivo resultaron contusionados siete ertzainas y dos guardias urbanos.
De forma paralela, en un establecimiento hostelero de Arrasate, un agente fuera de servicio sufrió lesiones tras identificarse e intentar mediar en una disputa entre dos mujeres, requiriendo posterior asistencia sanitaria por los golpes recibidos a manos de un grupo de personas.
A estos sucesos se sumó otro altercado matutino en Vitoria-Gasteiz. Una multitud lanzó botellas, vasos de cristal y sillas contra una patrulla que procedía a identificar a dos sospechosos de intento de robo. La intervención en la capital alavesa concluyó con la detención de una mujer de 30 años y un hombre de 24 por desobediencia y atentado a la autoridad, además de once personas identificadas y un ertzaina derivado a la mutua.
En total, el balance de las actuaciones en los tres municipios se cerró con catorce arrestos practicados por la policía autonómica y las locales. Ante la gravedad de los hechos, el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco mostró su repulsa. El viceconsejero Ricardo Ituarte tachó de inaceptables estas agresiones, remarcando la firme determinación del Ejecutivo autonómico de no normalizar este tipo de comportamientos incívicos violentos.






























