La Hacienda foral de Gipuzkoa ha iniciado el ejercicio con una evolución muy positiva, alcanzando una recaudación acumulada de 1.021 millones de euros hasta el mes de febrero. Esta cifra supone un incremento del 10,1% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que se traduce en 93 millones de euros más para las arcas públicas. El crecimiento se sustenta en un aumento del 8,2% de los ingresos brutos y, de manera significativa, en una notable caída de las devoluciones, que han disminuido un 18% en comparación con 2025.
El buen comportamiento de la recaudación se apoya tanto en los impuestos directos, que suben un 9,5%, como en los indirectos, que repuntan un 11,1%. Entre los factores que explican esta tendencia destacan el dinamismo del IVA y el aumento de las retenciones sobre rendimientos del trabajo y del capital. En el caso del IRPF, la recaudación líquida ha crecido un 7,4% impulsada por la buena marcha del mercado laboral, sumando 38,6 millones adicionales. Por su parte, el IVA de gestión propia ha aportado 35,6 millones más que el año pasado, gracias a un aumento de los ingresos del 6,5% y a un descenso del 23,9% en las devoluciones practicadas.
No obstante, el balance también arroja algunos datos negativos, principalmente en el Impuesto sobre Sociedades. En este apartado, la cuota diferencial neta ha caído en 7,6 millones de euros, debido fundamentalmente a un aumento de las devoluciones de campaña de 7,3 millones. Desde la Hacienda foral recuerdan que estos datos son todavía iniciales, ya que los hitos más relevantes de la recaudación, como los ingresos principales de las campañas de Renta y Sociedades o los pagos fraccionados, no se contabilizarán hasta los meses de primavera, verano y el tramo final del año.





























