Las elecciones sindicales de la Ertzaintza celebradas este jueves han arrojado un resultado sin precedentes, situando a Euspel como el sindicato ganador en número de votos. La central, que en los anteriores comicios de 2022 ocupaba la tercera posición, ha logrado capitalizar el descontento de gran parte de la plantilla y escalar hasta el primer puesto con 1.732 sufragios, lo que representa un espectacular crecimiento del 115%. Pese a esta victoria en votos, la igualdad es máxima en la representación institucional, ya que Euspel y ESAN han empatado con 20 delegados cada uno.
El ascenso de Euspel se explica, en gran medida, por su desmarque de los acuerdos alcanzados recientemente con el Departamento de Seguridad, una postura que ha conectado con las reivindicaciones del movimiento «Ertzainas en lucha». Por su parte, ESAN mantiene su peso en la organización al repetir como segunda fuerza con 1.665 votos. Este nuevo escenario dibuja un mapa sindical mucho más fragmentado y complejo, donde las mayorías para negociar con el Gobierno Vasco requerirán de nuevos consensos entre las fuerzas emergentes y las tradicionales.
La gran perjudicada de la jornada ha sido ErNE, que tras dos décadas de hegemonía absoluta en la policía autonómica, ha caído hasta la tercera posición. El sindicato mayoritario hasta la fecha ha perdido más de un 40% de su apoyo electoral, pasando de 22 a 15 representantes. El resto del arco sindical se completa con Sipe, que obtiene cuatro delegados, y ELA, que cae hasta un único representante. Asimismo, el nuevo sindicato Ekos, en su primera incursión electoral, ha logrado el respaldo de 160 agentes, aunque sin alcanzar representación suficiente para alterar el equilibrio de los grandes bloques.





























