El Ejecutivo autonómico ha dado luz verde al Plan Anual de Inversiones presentado por i-DE, la distribuidora de Iberdrola, que contempla una partida superior a los 110 millones de euros para el ejercicio 2027. Esta inversión forma parte de una estrategia más amplia que alcanzará los 332 millones hasta 2029, con el objetivo de reforzar las infraestructuras eléctricas en Euskadi. Del presupuesto aprobado para 2027, el 75% se destinará a ampliar la capacidad y robustez de la red de distribución, mientras que el 25% restante se centrará en la digitalización y modernización de las instalaciones actuales.
Este despliegue de recursos busca dar respuesta al crecimiento de la demanda industrial y a los retos de la transición energética. La mejora de la red facilitará la descarbonización del transporte por carretera, el despliegue del vehículo eléctrico y el suministro a nuevas viviendas. Las autoridades subrayan que una red de distribución fortalecida es vital para trasladar la energía desde la red de transporte hasta los puntos de consumo final, asegurando un suministro de calidad que favorezca la competitividad del tejido productivo vasco y atraiga nuevos proyectos económicos.





























