El espacio cultural Errebal de Eibar ha sido el escenario de una nueva jornada de BateraLabs, un programa promovido de forma conjunta por el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Fundación de Cambio Climático Naturklima. Este encuentro, desarrollado en colaboración con las administraciones y agentes locales, busca diseñar soluciones y respuestas colaborativas ante los desafíos climáticos desde una perspectiva territorial. La cita congregó a cuarenta representantes de los ámbitos institucional, social y económico de la comarca de Debabarrena con el fin de unificar diagnósticos y marcar las líneas de actuación urgentes para mitigar las vulnerabilidades de la zona.
La sesión de trabajo contó con el liderazgo del diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, y del alcalde de Eibar, Jon Iraola, quienes defendieron la necesidad de consolidar alianzas estables entre las instituciones y los agentes del entorno para articular respuestas eficaces frente al calentamiento global. En este sentido, José Ignacio Asensio remarcó de manera firme que “la adaptación al cambio climático solo es eficaz si se construye desde el territorio, con la implicación real de los agentes locales y desde el trabajo compartido”. El proceso técnico será tutelado por el propio departamento foral para dar viabilidad a las propuestas e integrarlas en el Portafolio Ciudadano de Acciones Climáticas.
La mesa de trabajo reunió a una nutrida representación comarcal, entre la que destacaron los Ayuntamientos de Eibar, Deba, Elgoibar, Mutriku, Mendaro y Soraluze, la agencia de desarrollo Debegesa, así como las entidades educativas y empresariales Armeria Eskola, la asociación BPTD, IMH Campus, antiguos alumnos de la Escuela de Armería y Urko Tronik. El tejido social, deportivo y ambiental estuvo representado por Nagusilan, Cruz Roja, la asociación de Desarrollo Rural DEBEMEN, la ONG Egoaizia, Eibarko Baso Biziak, Morkaiko Mendizale Elkartea, la Sociedad Deportiva Eibar, el hogar del jubilado Urkizu, la Sociedad Goi-Argi y el Deba Bailarako Industrialdea.
El estudio analizado sitúa a Debabarrena ante un incremento de riesgos climáticos por la subida de temperaturas y la inestabilidad de las lluvias, con más olas de calor, noches tropicales, sequías y trombas de agua que elevan el peligro de inundaciones y desprendimientos. El análisis advierte sobre la subida del nivel del mar, la alta vulnerabilidad de la ZEC de Arno y el riesgo creciente de incendios en un sector forestal muy expuesto. Asimismo, se detectó un aumento del estrés térmico en las calles, previsión de más crecidas fluviales para el periodo 2041-2070 y afecciones directas en el bienestar de la ganadería del primer sector.





























