La experiencia piloto recrea perfiles clínicos interactivos mediante un chat conversacional y un sistema propio de historia clínica electrónica
En el Grado en Enfermería de la Universidad de Deusto se ha testeado de forma experimental este curso académico una innovadora experiencia piloto basada en Inteligencia Artificial (IA) generativa con el objetivo de que el alumnado entrene sus competencias clínicas y habilidades de comunicación en un entorno digital antes de enfrentarse a escenarios reales con pacientes.
Se trata de momento de una experiencia inicial, local y limitada a dos asignaturas, con el fin de comprobar que las herramientas funcionan y considerar así el posible desarrollo de un proyecto de innovación docente que, de ser aprobado por la Unidad de Innovación Docente de la Universidad, podría ser puesto en marcha en un futuro e implementado, de momento, en la asignatura de Metodología Enfermera.
Para ello se ha aprovechado la capacidad de la IA para simular la conversación humana, utilizando la generación aumentada de recuperación (tecnología RAG), de forma que la IA se alimenta exclusivamente de datos clínicos cerrados y previamente registrados para garantizar el rigor de la práctica enfermera.
Pacientes ficticios
La primera fase de la experiencia piloto se centró en el alumnado de tercer curso a través de un chat conversacional en el que la IA asumía siempre el rol de paciente ficticio y el estudiante el de enfermera o enfermero. Para replicar la complejidad a la que se enfrentan en los centros de salud, el comportamiento del paciente virtual se predefinió con detalle. Así, el alumnado se encontraba de forma aleatoria con perfiles muy diversos: desde pacientes más agresivos o difíciles de tratar hasta otros con un alto conocimiento sobre su propia patología.
Al tratarse de una primera toma de contacto, la actividad se planteó de forma voluntaria e individual en una única asignatura y en un momento concreto. Esto pretende favorecer un aprendizaje personalizado, ya que cada estudiante decidió de forma autónoma qué estrategia y qué itinerario de conversación seguir para resolver el caso clínico. Posteriormente, el personal docente recopiló los chats para analizar cuál había sido la entrevista óptima para obtener la información sanitaria necesaria.
Historias clínicas para el alumnado de segundo curso
Por otra parte, el estudiantado de segundo curso participó en otra experiencia piloto dentro de uno de sus talleres de simulación. En este caso, se desarrolló un programa informático propio que recreaba un entorno de historias clínicas electrónicas. En este caso, el reto era analítico, ya que el alumnado debía aplicar su razonamiento clínico para revisar el historial y las pruebas complementarias del paciente virtual, dilucidando qué datos eran realmente pertinentes para resolver el caso.
Comunidad de pacientes en evolución
Dada la acogida de esta metodología docente por parte del alumnado, se plantea como siguiente objetivo fusionar el chat conversacional de la IA con el sistema de historia clínica electrónica para crear una comunidad de pacientes ficticios en constante evolución. La idea futura es que las interacciones de los distintos cursos de Enfermería afecten al mismo paciente. Por ejemplo, si un estudiante de tercer curso indica un tratamiento en el chat interactivo, un alumno de segundo curso podrá ver reflejado ese cambio y sus efectos en el historial clínico del paciente, simulando a la perfección la continuidad asistencial que puede darse en un centro de salud o en un hospital real.
Al tratarse de una experiencia piloto limitada a dos asignaturas, el soporte tecnológico de este proyecto se ha desarrollado internamente, dentro del propio grado de Enfermería, mediante los lenguajes de programación Python y R, motivados por el uso de herramientas de código abierto (open source).





























