Desmantelada una red criminal que explotaba a mujeres en un chalet de Donostia

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal afincada en Gipuzkoa que se dedicaba presuntamente a la explotación sexual de mujeres, al tráfico de drogas y a la vulneración de los derechos de los trabajadores. La investigación, denominada Operación Buda y desarrollada íntegramente en Donostia, se ha saldado por el momento con quince personas detenidas y la liberación de diez víctimas que sufrían un control absoluto sobre sus movimientos, vestimenta y comunicaciones. La presunta líder de la red, que contaba con antecedentes similares de años anteriores y operaba en un chalet de la capital guipuzcoana desde 2023, ya ha sido enviada a prisión provisional sin fianza por orden judicial.

Las pesquisas policiales se iniciaron a principios del año pasado a raíz de una denuncia anónima efectuada por dos víctimas que alertaron de las actividades delictivas en dicha villa de Donostia-San Sebastián. Los agentes lograron constatar la existencia de un entramado perfectamente jerarquizado donde la cabecilla y su lugarteniente se quedaban con la mitad de los beneficios generados por los servicios sexuales. La red utilizaba a varios varones como chóferes para los traslados y empleaba a personal de mantenimiento y limpieza sin ningún tipo de contrato legal. Asimismo, el negocio ilícito se complementaba con la distribución de sustancias estupefacientes y fármacos para los clientes, quienes solicitaban las drogas a través de palabras en clave telefónicas manejadas por las encargadas del inmueble.

El operativo policial culminó con el registro simultáneo de cuatro inmuebles, entre ellos la propia villa donostiarra donde se concentraba la actividad delictiva, que ha quedado clausurada temporalmente. En los registros se intervino una cuantiosa suma de dinero en efectivo de diversas divisas oculto entre la ropa, así como dosis de cocaína, metanfetaminas, tusi, armas blancas, táseres y una treintena de dispositivos electrónicos y datáfonos. Las trece mujeres que se encontraban en el chalet en el momento de la intervención fueron asistidas de inmediato por las fuerzas de seguridad, que mantienen la investigación abierta ante la posibilidad de localizar a más implicados o afectadas.