España vuelve a poner el foco sobre la publicidad del juego online. La Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) ha iniciado una consulta pública para estudiar nuevas restricciones dirigidas a la promoción de productos de juego a través de celebridades, influencers y creadores de contenido digital.
La iniciativa, abierta desde el 18 de mayo hasta el 22 de junio de 2026, forma parte de un paquete de reformas impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 con el objetivo de reforzar la protección de los consumidores y reducir la exposición de los grupos más vulnerables a los mensajes publicitarios relacionados con las apuestas y los casinos online.
La propuesta supone el segundo intento de las autoridades españolas por imponer este tipo de limitaciones después de que el Tribunal Supremo anulara parcialmente medidas similares en 2024.
Qué cambios plantea el regulador
La consulta pública gira en torno a tres ejes principales:
- Nuevas restricciones para el uso de celebridades, deportistas, influencers y figuras públicas en campañas publicitarias de juego.
- Limitaciones más estrictas a los bonos promocionales destinados a captar nuevos clientes.
- Reducción de la visibilidad de contenidos relacionados con el juego en los resultados orgánicos de los motores de búsqueda, salvo cuando el usuario busque expresamente productos de apuestas o casino.
Según la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), estas medidas buscan adaptar la regulación a un entorno digital que ha cambiado profundamente durante la última década, especialmente por el crecimiento de las redes sociales y las plataformas de vídeo.
La información oficial sobre la consulta puede encontrarse a través de la propia Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ).
La preocupación por la influencia de los creadores de contenido
El auge de los influencers ha transformado la forma en que las marcas llegan a los consumidores. En el sector del juego, muchas empresas han desplazado parte de sus presupuestos publicitarios desde los medios tradicionales hacia plataformas como YouTube, Twitch, Instagram y TikTok.
Los reguladores consideran que este modelo presenta riesgos particulares para los usuarios más jóvenes.
Un estudio académico español publicado en febrero de 2026 y basado en encuestas a 936 jugadores jóvenes concluyó que el 84% de los participantes percibía que la publicidad relacionada con el juego influía en su comportamiento. La credibilidad de la fuente publicitaria fue identificada como uno de los factores más relevantes para explicar la intención de jugar.
En paralelo, investigaciones realizadas en Reino Unido muestran resultados similares. Los datos indican que una parte significativa de los jóvenes ha estado expuesta a promociones de apuestas y casinos a través de influencers o streamers.
Más allá de la publicidad tradicional
La influencia digital sobre los consumidores no se limita a anuncios directos. Los reguladores observan un ecosistema más amplio donde el contenido relacionado con el juego puede adoptar múltiples formatos.
Por ejemplo, algunos usuarios consumen reseñas de casinos, retransmisiones en directo, análisis de métodos de pago como Mastercard, Paysafecard o Bizum, comparativas de bonos y contenidos centrados en grandes premios obtenidos por jugadores.
También existe una audiencia interesada en ver repeticiones de ganancias destacadas en tragamonedas y juegos de casino. En este ámbito, los videos de jackpots en JackpotSounds se han convertido en uno de los formatos populares entre quienes siguen las historias de grandes premios y momentos virales dentro de la industria del juego online.
Precisamente por la expansión de este tipo de contenidos, los reguladores europeos estudian cada vez con más atención el papel que desempeñan las plataformas digitales en la promoción indirecta del juego.
El antecedente judicial de 2024
La actual consulta no surge de la nada.
En abril de 2024, el Tribunal Supremo dictó la sentencia 527/2024, mediante la cual anuló parcialmente algunas disposiciones del Real Decreto 958/2020.
Entre las medidas afectadas se encontraban:
- La prohibición del uso de celebridades en publicidad de juego.
- Las restricciones a determinados bonos de captación.
- Varias limitaciones relacionadas con las estrategias comerciales de los operadores.
El tribunal consideró que algunas de estas restricciones carecían de una base legal suficientemente sólida y podían resultar desproporcionadas respecto al derecho constitucional a la libertad de empresa.
La nueva consulta representa el intento del Gobierno de reconstruir ese marco regulatorio mediante un procedimiento legislativo más amplio y con mayores garantías jurídicas.
Nuevas herramientas para detectar conductas de riesgo
Las propuestas sobre publicidad no son las únicas medidas que se encuentran sobre la mesa.
Dentro del mismo paquete de reformas, el Ministerio estudia la implantación de:
- Un algoritmo obligatorio de detección temprana de comportamientos potencialmente problemáticos.
- Advertencias de juego responsable dentro de los anuncios, inspiradas en los mensajes sanitarios utilizados en los paquetes de tabaco.
Las estimaciones oficiales apuntan a que el nuevo sistema de detección podría mejorar en aproximadamente diez puntos porcentuales la identificación de jugadores en riesgo dentro del mercado regulado.
España sigue una tendencia europea
La iniciativa española se enmarca dentro de una corriente regulatoria que ya ha avanzado en varios países europeos.
Entre los ejemplos más destacados figuran:
- Italia, que mantiene una prohibición prácticamente total de la publicidad del juego desde 2018.
- Bélgica, que aplica severas restricciones a influencers y personajes públicos desde 2023.
- Países Bajos, donde deportistas, celebridades y streamers tienen prohibido participar en campañas de juego.
- Lituania y Croacia, que recientemente aprobaron nuevas limitaciones publicitarias.
Sin embargo, existe una diferencia importante.
Mientras que esos países ya cuentan con normas plenamente vigentes, España todavía se encuentra en fase de consulta y deberá superar posibles desafíos jurídicos antes de consolidar cualquier reforma.
Qué puede ocurrir ahora
Los operadores, asociaciones empresariales, expertos, jugadores y organizaciones vinculadas al sector tienen hasta el 22 de junio para presentar observaciones y comentarios sobre las propuestas.
Una vez concluido el proceso, el Gobierno evaluará las aportaciones recibidas y decidirá qué medidas avanzan hacia una futura tramitación legislativa.
Para las empresas con actividad en España, el resultado podría traducirse en:
- Menores posibilidades de utilizar influencers en sus campañas.
- Restricciones adicionales sobre bonos promocionales.
- Nuevas obligaciones de información al consumidor.
- Mayor supervisión sobre los contenidos relacionados con el juego.
La cuestión clave será determinar si las futuras normas logran superar los obstáculos legales que frenaron el intento anterior. La experiencia de los últimos años demuestra que regular la publicidad del juego es mucho más complejo de lo que parece y que incluso las restricciones aprobadas tras largos procesos políticos pueden acabar siendo revisadas en los tribunales.
Por ahora, la consulta abierta por la DGOJ marca el inicio de un nuevo capítulo en el debate sobre cómo equilibrar la protección del consumidor con la actividad de una industria que continúa creciendo en el entorno digital.





























