Un varón de 28 años permanece ingresado con pronóstico grave en un centro sanitario tras ser extraído de madrugada de las aguas del río Urumea, a su paso por Donostia. El suceso se desencadenó minutos antes de la una de la madrugada, momento en el que los servicios de emergencia recibieron la alerta de que una persona se había precipitado al cauce fluvial desde un viaducto situado en las inmediaciones del paseo de Salamanca. Al parecer, el afectado tomó la decisión de tirarse al agua con la intención de recobrar un terminal telefónico que se le había caído de forma fortuita a la persona que estaba con él.
Las dotaciones policiales y asistenciales que se personaron de inmediato en el lugar del incidente intentaron en un primer momento poner a salvo al afectado arrojándole un elemento de flotación desde la superficie. Sin embargo, la intensa corriente reinante en la zona comenzó a succionar y arrastrar al implicado hacia el fondo, lo que impidió que pudiera asirse al flotador por sus propios medios. Ante el riesgo inminente para su vida, tres efectivos policiales —dos miembros de la Ertzaintza y un integrante de la Guardia Municipal— se introdujeron en el río para proceder a su auxilio.
Una vez que los agentes lograron conducir al afectado hasta la orilla, uno de los componentes del operativo de salvamento tuvo que realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar, dado que el joven mostraba síntomas de ahogamiento por la importante cantidad de líquido que había tragado durante el percance. Tras ser estabilizado en el mismo punto del rescate, una unidad médica de emergencias se encargó de realizar su traslado urgente en ambulancia hasta el complejo hospitalario de referencia.




























