El Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha dado un impulso decisivo a la red de movilidad sostenible del territorio con la puesta en servicio de los tramos 1 y 2 del bidegorri Narrondo–Iraeta, que unen Zumaia y Zestoa. En el mismo acto institucional, se ha oficializado el arranque inminente de las obras del tramo 3 de esta misma infraestructura, un paso que consolida el despliegue del futuro corredor verde continuo de 47 kilómetros proyectado para conectar de forma ciclista y peatonal todo el valle del Urola, desde Zumaia hasta Zumarraga.
Las dos fases recién inauguradas suman una longitud de 2.735 metros y han requerido una inversión de 3.287.235 euros, financiada con el apoyo de los fondos europeos NextGenerationEU a través del Gobierno Vasco. Los trabajos, desarrollados entre julio del año pasado y el pasado mes de junio, han permitido habilitar un itinerario seguro y accesible que mejora la integración paisajística mediante soluciones técnicas como la estabilización de taludes. Por su parte, el nuevo tramo 3 contará con un presupuesto de 1.045.983 euros procedentes de la Diputación y fondos FEDER, aportando otros 1.575 metros de bidegorri asfaltado e iluminado en un plazo de ejecución de cinco meses.
El acto de inauguración y presentación ha contado con una amplia representación institucional encabezada por el diputado de Sostenibilidad de Gipuzkoa, José Ignacio Asensio, quien ha estado acompañado por representantes del Gobierno Vasco, ETS y los alcaldes de Zumarraga, Zestoa y la teniente de alcalde de Zumaia. Con la suma de estas tres fases, la inversión global en este vial preferente para peatones y bicicletas alcanza ya los 4,33 millones de euros para un total de 4,31 kilómetros de trazado interurbano seguro.
El diputado José Ignacio Asensio ha destacado el impacto directo de la obra en el día a día de la ciudadanía, afirmando que «este proyecto demuestra que la movilidad sostenible ya no es un horizonte, sino una realidad en construcción. Cada nuevo tramo mejora la seguridad, impulsa hábitos saludables y reduce la dependencia del coche». Asimismo, el responsable foral ha añadido que «la conexión del Urola es una actuación estratégica que transforma la movilidad cotidiana y refuerza la cohesión territorial, al tiempo que impulsa un modelo más saludable y respetuoso con el entorno».





























