El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha ratificado la sanción de dos años y un día de suspensión de empleo y sueldo para una trabajadora sanitaria tras ser sorprendida manipulando las pertenencias de una paciente. Los hechos, calificados como una falta muy grave, ocurrieron durante una consulta de oftalmología en la que una compañera fue testigo de cómo la sancionada introducía la mano en el bolso de una usuaria. Esta sentencia confirma el fallo previo de un juzgado de Bilbao, validando el expediente disciplinario abierto por el Servicio Vasco de Salud ante un comportamiento que rompe la confianza y seguridad del centro sanitario.
La resolución judicial no solo se apoya en este incidente concreto, sino que también hace referencia a otros episodios de presunta sustracción de dinero a pacientes dentro del recinto médico. El expediente administrativo detalla que la empleada ya estaba bajo sospecha por incidentes similares y menciona, de forma adicional, otro hurto de 150 euros ajeno a este procedimiento específico. Con esta ratificación, el alto tribunal avala la contundencia de la sanción administrativa impuesta por Osakidetza, subrayando la gravedad de cometer actos delictivos aprovechando el acceso que ofrece el puesto de trabajo en el ámbito público.



























