El calendario para la implantación del impuesto sobre estancias turísticas en Gipuzkoa no sufrirá modificaciones. Pese al deseo expresado desde el Ayuntamiento de San Sebastián para agilizar su puesta en marcha este mismo año, las Juntas Generales han cerrado el plazo de enmiendas sin que ninguna formación mayoritaria haya propuesto adelantar la fecha. Tanto el PNV como el PSE han optado por respetar el texto original de la norma foral, que fija el 1 de enero de 2027 como el punto de partida oficial para el cobro del nuevo tributo.
Esta decisión neutraliza la petición del alcalde donostiarra, quien abogaba por que los municipios con mayor presión turística tuvieran la potestad de activar la tasa de forma inmediata. Sin embargo, la falta de movimientos en este sentido por parte de sus propios socios de gobierno y de grupos como EH Bildu o Elkarrekin Gipuzkoa garantiza que el proceso seguirá los plazos técnicos y administrativos previstos inicialmente, priorizando una implementación unificada en todo el territorio.
Con el rechazo implícito a este adelanto, las instituciones locales y el sector hostelero contarán con un margen de casi dos años para adaptar sus sistemas de gestión a la nueva normativa. El objetivo de la medida, que se mantiene intacto, es que los ingresos generados por los visitantes reviertan en la mejora de los servicios públicos y en la sostenibilidad de un modelo turístico que sigue batiendo récords en Gipuzkoa, especialmente en su capital.




























