La Ertzaintza continúa trabajando intensamente en la investigación abierta tras la detención, el pasado martes en la capital guipuzcoana, de un joven de 22 años acusado de agredir sexualmente a una menor de edad. El sospechoso, que regentaba una tienda de golosinas en un barrio donostiarra donde presuntamente se cometieron los delitos los días 25 y 26 de junio, ingresó en prisión este pasado jueves tras comparecer ante la autoridad judicial.
El foco principal de la policía autonómica se centra ahora en averiguar si existen más personas afectadas. Dado que el arrestado cuenta con antecedentes policiales por hechos de similar naturaleza, los investigadores mantienen todas las hipótesis abiertas con el fin de identificar a posibles víctimas que hayan podido sufrir episodios parecidos en el mismo establecimiento o a manos del mismo individuo. Por ello, desde la Ertzain-etxea de Donostia se ha hecho un llamamiento explícito a la colaboración ciudadana para instar a denunciar cualquier suceso que pueda guardar relación con el caso.
En el marco de estas actuaciones, los agentes de la Policía Científica llevaron a cabo este pasado miércoles una minuciosa inspección ocular y un registro en el interior del local de chucherías, previa autorización judicial. Durante el operativo, los especialistas policiales recabaron diversas evidencias materiales que ya han sido incorporadas a las diligencias y que servirán para apuntalar el procedimiento penal que se instruye contra el detenido.






























