Un lince ibérico es avistado en Euskadi por primera vez en más de un siglo

Un hito para la fauna de nuestra comunidad autónoma. Un dispositivo de fototrampeo instalado por un ganadero en la localidad alavesa de Kanpezo ha captado las imágenes de un ejemplar de lince ibérico (Lynx pardinus), lo que supone la primera constancia documentada de esta especie en el territorio vasco en el último siglo. El hallazgo, divulgado por la asociación Natura Elkartea, muestra al felino desplazándose por la Montaña Alavesa, constituyendo la única prueba gráfica contrastada hasta la fecha de su presencia en Euskadi.

El animal detectado portaba un collar radiotransmisor, un dispositivo empleado por los técnicos para el seguimiento mediante GPS y VHF en los programas de cría en cautividad y reintroducción. Históricamente, las escasas referencias sobre la presencia de linces en el territorio alavés a principios del siglo XX se correspondían con el lince boreal (Lynx lynx), de mayor envergadura y habitual al norte de los Pirineos, localizado en su día en enclave como el macizo del Gorbea o Valdegovía. En esta ocasión, sin embargo, se trata de un ejemplar de la especie ibérica desplazado desde el sur peninsular.

El avistamiento en la Montaña Alavesa se enmarca en la notable recuperación demográfica que atraviesa la especie, cuya población supera en la actualidad los 2.600 ejemplares repartidos en núcleos de Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Portugal. Pese a que en Euskadi no existen planes locales de reintroducción, la proximidad de proyectos de suelta en zonas limítrofes del Valle del Ebro —como las desarrolladas en Zaragoza— y el asentamiento de núcleos reproductores en Palencia favorecen la llegada de estos animales. La gran capacidad de dispersión de la especie, con individuos capaces de recorrer miles de kilómetros y completar trayectos diarios superiores a los 25 kilómetros, anticipa que este tipo de incursiones en la geografía vasca se repitan con mayor frecuencia en el futuro.