Euskadi cierra febrero con una inflación del 2,4% a la espera del impacto energético de Oriente Medio

La evolución de los precios en Euskadi durante el último mes ha dejado una tasa interanual del 2,4%, tras un repunte mensual de medio punto. El incremento ha estado muy vinculado al sector servicios y a la alimentación, factores que han elevado la inflación subyacente hasta el 2,7%. A pesar de que el descenso en el coste de la luz ha suavizado el dato final, el País Vasco sigue mostrando una resistencia de los precios superior a la media de España, con Bizkaia a la cabeza de las subidas territoriales.

El contexto económico internacional añade una capa de incertidumbre a estos datos. Desde el Ministerio de Economía se ha señalado que el balance de febrero es previo a las posibles consecuencias de la crisis en Oriente Medio sobre los mercados energéticos. De confirmarse una prolongación de la inestabilidad en las rutas de suministro de combustible, es muy probable que los precios del transporte y la energía reviertan su tendencia actual de contención, impactando directamente en la tasa del IPC de las próximas semanas.

Esta situación de vigilancia se produce en un momento en el que la inflación subyacente ha marcado su valor máximo en el último año y medio. Las instituciones vascas monitorizan de cerca estos indicadores para evaluar cómo afectan al bolsillo de la ciudadanía y a la competitividad del tejido empresarial, especialmente ante un marzo que se prevé complejo por la volatilidad de los precios del petróleo y el gas a nivel global.