La Inspección de Trabajo de Euskadi ha localizado posibles anomalías en un total de 1.438 contratos laborales en lo que va de año, una labor de control que ha derivado en el envío de 760 requerimientos informativos a compañías de la comunidad autónoma. Esta estrategia preventiva, desarrollada de manera conjunta con los servicios estatales mediante un sistema informático de detección temprana, concede a las firmas receptoras un margen de un mes para enmendar las irregularidades de forma voluntaria antes de que se inicien los expedientes sancionadores de oficio.
Los principales focos de revisión administrativa se centran en los abusos de la temporalidad encadenada y las anomalías en los modelos fijos discontinuos de carácter estructural. En el primer apartado, los técnicos han detectado que numerosas personas acumulaban más de un año y medio vinculadas de forma eventual en un periodo de cuatro ejercicios, afectando esta situación a 895 empleados de 435 empresas, repartidas en su mayoría entre Bizkaia (235) y Gipuzkoa (150). Por otra parte, se han remitido avisos a 193 entidades que mantenían dados de alta de forma casi continua, por encima de los diez meses y medio al año, a trabajadores fijos discontinuos que en la práctica cubrían puestos permanentes.
Desde la dirección del Departamento de Economía, Trabajo y Empleo se insiste en que estas acciones buscan garantizar unas condiciones laborales dignas frente a las prácticas de precariedad o temporalidad injustificada, promoviendo la regularización del empleo en el territorio. Los responsables del área han remarcado que el objetivo prioritario del plan es orientar al sector empresarial hacia la legalidad vigente, aunque han advertido de que se continuarán reforzando las herramientas de supervisión para que el dinamismo económico de Euskadi se fundamente de manera estricta en la estabilidad y la calidad del mercado de trabajo.





























