Los resultados de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en Euskadi han dejado un panorama preocupante en el bloque de las asignaturas científicas, con un retroceso histórico en las calificaciones. La materia de Física ha encabezado este desplome al registrar una nota media de apenas 3,98, lo que representa una severa caída de 1,67 puntos en comparación con el curso anterior. Este dato no solo la convierte en la asignatura con el peor promedio de toda la convocatoria, sino que además el 24,5 % del alumnado ni siquiera ha logrado alcanzar los dos puntos, multiplicando por más de dos el porcentaje de suspensos críticos del año pasado.
El severo retroceso no ha sido exclusivo de Física. Las Matemáticas II también han experimentado un notable descenso en su rendimiento, viendo cómo su nota media caía con fuerza desde el 6,73 obtenido el año anterior hasta un ajustado 5,06. En una escala menor, otras materias como Química, Historia de España o Filosofía han seguido una tendencia similar con bajadas más contenidas en sus calificaciones generales. Frente a este escenario de retrocesos masivos, las asignaturas de Biología y Lengua Castellana y Literatura han sido las únicas excepciones del curso, logrando registrar una leve mejoría en sus resultados respecto a 2025.
Desde la Universidad del País Vasco (EHU) han contextualizado estas variaciones como parte de un proceso de transición integral hacia un formato de examen mucho más competencial. Este nuevo enfoque académico busca penalizar el aprendizaje puramente memorístico para dar prioridad a la destreza del estudiante a la hora de interpretar datos, resolver problemas prácticos y aplicar la teoría en escenarios diversos. Bajo este nuevo paradigma evaluador, destrezas transversales como la comprensión lectora han ganado una relevancia fundamental en el global de las pruebas, afectando de manera directa al desarrollo de los exámenes técnicos y científicos.





























