La juventud de Errenteria responde con firmeza a los ataques LGTBI+fóbicos y reafirma su compromiso con la diversidad

Errenteriako Udala

Los usuarios de los gaztelekus de Errenteria han plantado cara a las muestras de intolerancia lgtbi+fóbica registradas recientemente en la localidad, reforzando sus iniciativas artísticas y de concienciación en favor de la convivencia y el respeto mutuo. Tras verse saboteada una de sus últimas intervenciones colectivas en el espacio urbano, el colectivo juvenil ha reaccionado con rapidez para restaurar las obras dañadas y lanzar una proclama clara en favor de la libertad individual, asegurando que no permitirán retrocesos en la conquista de derechos sociales.

La polémica se desató después de que fuera vandalizada la bandera progresiva LGTBI+ que los propios jóvenes habían plasmado en las escaleras de la céntrica plaza Pablo Sorozabal, en el barrio de Beraun. Esta acción plástica era el fruto de un proyecto transversal desarrollado a lo largo de todo el año lectivo que implicó la colaboración activa de agentes comunitarios diversos, tales como la artista Drag Boombay Star, la red de Bibliotecas Municipales, el colectivo Kuirdinadora y el programa formativo Treba Nerabeak, todos coordinados para visibilizar las diferentes realidades afectivo-sexuales.

Lejos de amedrentarse por este boicot, la juventud del municipio ha procedido a recuperar y sanear tanto los peldaños dañados como los murales confeccionados previamente en las sedes de los gaztelekus de la mano de la creadora Berexiart, enmarcados originalmente en el programa Francisaldia. A través de este acto de reparación, los participantes han querido dejar constancia de que Errenteria aspira a consolidarse como una comunidad de acogida para todas las sensibilidades, convirtiendo sus centros juveniles de referencia en fortalezas para la defensa diaria de la igualdad de oportunidades.