La persistente baja natalidad ya se refleja de forma cuantitativa en el sistema educativo vasco, que ha registrado un descenso de 13.000 matrículas en las etapas de educación infantil y primaria a lo largo de los dos últimos cursos académicos. Esta reducción del alumnado en los niveles iniciales ha sido parcialmente compensada por la matriculación extraordinaria de unos 8.000 estudiantes de origen extranjero con el año escolar ya iniciado, lo que ha contenido de forma provisional el impacto en los centros.
Sin embargo, las estimaciones demográficas a medio plazo apuntan a un retroceso estructural más profundo. Según el informe «Esenciales», elaborado conjuntamente por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) a partir de proyecciones del INE, el volumen de residentes en el País Vasco de entre 6 y 24 años experimentará una contracción del 19,1% para el año 2041.
Este descenso de casi una quinta parte de la población en edad de cursar estudios obligatorios y postobligatorios sitúa a la comunidad autónoma entre las regiones con mayor retroceso proyectado del Estado. La tasa de contracción del alumnado potencial en Euskadi superará significativamente la media estimada para el conjunto de España, que se prevé que sea del 13,7% durante el mismo periodo de quince años.




























