La Comisión Mixta del Concierto Económico (CMCE) aprobó la semana pasada por unanimidad una nueva metodología definitiva para reestructurar la financiación del Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia (SAAD) en el País Vasco. Mediante este histórico acuerdo de carácter bilateral, la Administración General del Estado se compromete a cubrir de forma permanente el 50% del gasto total que las instituciones vascas destinan a la gestión de estas prestaciones sociales. La medida representa uno de los pactos financieros más relevantes de la última década entre ambas administraciones, diseñado para dotar de mayor estabilidad al sistema de cuidados.
El impacto económico de este nuevo marco de reparto será inmediato y progresivo a partir de este mismo ejercicio. Según las estimaciones oficiales, la aportación estatal experimentará un notable incremento, pasando de los 166 millones de euros registrados en 2025 a una previsión de más de 280 millones para 2026, una cifra que se proyecta que alcance los 407 millones de euros en 2027. Para facilitar una transición ordenada y adaptar las cuentas generales a este nuevo escenario de financiación complementaria, el pacto ya ha definido los importes provisionales que se transferirán durante el presente año y el próximo.
Más allá del importante incremento de recursos, que duplicará holgadamente las partidas actuales, la relevancia del acuerdo radica en su blindaje jurídico. Al integrarse directamente en el entramado del Concierto Económico, esta fórmula de financiación queda resguardada frente a eventuales modificaciones legislativas unilaterales que puedan darse en las Cortes Generales. De este modo, las administraciones vascas contarán con plenas garantías y mayor certidumbre a la hora de elaborar sus presupuestos de gasto social para hacer frente al progresivo envejecimiento de la población.



























