Gipuzkoa registra 48 fallecimientos por temperaturas extremas, multiplicando por seis los datos del verano anterior

El impacto del rigor térmico en la salud pública se ha agudizado de forma notable en Gipuzkoa durante el presente periodo estival. De acuerdo con los datos recabados por el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, el territorio histórico acumula ya 48 decesos relacionados con las oscilaciones térmicas extremas desde mediados de mayo hasta la fecha. Esta cifra resulta especialmente alarmante al compararse con la totalidad de la temporada estival de 2025, cuando únicamente se notificaron ocho fallecimientos por esta misma causa, e incluso supera con creces los 25 óbitos registrados en el mismo periodo de hace dos años.

La estadística actual sitúa al territorio al borde de superar su propio récord histórico reciente, establecido en 2023 con un acumulado de 49 muertes asociadas a la canícula. Los analistas prevén que esa barrera se sobrepasará con holgura en las próximas semanas, dado que todavía restan más de dos meses para que concluya de forma oficial el periodo de seguimiento estadístico de la temporada veraniega.

Cabe destacar que el factor de la edad resulta determinante en este escenario, puesto que la inmensa mayoría de las víctimas mortales registradas este año superaba los 85 años, seguidas por el segmento de mayores de 65 años, mientras que apenas se ha contabilizado un único caso por debajo de los 44 años. Las autoridades sanitarias precisan que estas defunciones no suelen responder directamente a golpes de calor, sino a la severa desestabilización que el estrés térmico provoca en pacientes con patologías previas de carácter crónico, fundamentalmente de tipo respiratorio o cardiovascular.