El Departamento de Salud del Gobierno Vasco y el Sindicato Médico de Euskadi (SME) han cerrado este lunes un acuerdo de calado en el marco de la Mesa Sectorial de Sanidad. El pacto persigue reestructurar el modelo organizativo del sistema público y dar respuesta a las dificultades de captación, fidelización y estabilidad del personal facultativo especializado, con el objetivo directo de reducir las listas de espera y fortalecer la calidad en la atención a la ciudadanía.
El texto suscrito contempla actuaciones inmediatas y compromisos a largo plazo, todos condicionados a la consecución de mejoras asistenciales. Entre las medidas contempladas destaca la reformulación del régimen de guardias médicas y sus descansos, adaptándolos a un nuevo paradigma laboral. Asimismo, el pacto recoge la revisión de los complementos de productividad y autoconcertación, actuaciones específicas para la Atención Primaria y herramientas de desarrollo profesional vinculadas a metas sanitarias concretas.
Para velar por la efectividad de lo pactado, la Dirección General de Osakidetza ha destacado que no se trata de una mera declaración de intenciones, sino de un plan con plazos definidos y mecanismos de control. Con este propósito se creará una comisión de seguimiento paritaria, con reuniones trimestrales, junto a diversos grupos técnicos de trabajo encargados de evaluar los indicadores de cumplimiento y corregir eventuales desviaciones durante el proceso.
Desde la administración autonómica se subraya que esta negociación atiende a las dinámicas concretas del colectivo médico sin cerrar la puerta a avances para el resto de plantillas del Servicio Vasco de Salud. Frente al escenario de conflicto laboral observado en el ámbito estatal respecto al Estatuto Marco, las partes han puesto en valor la vía del diálogo y la concertación bilateral para aportar certidumbre al sistema sanitario público vasco.




























